1.23.2010

Capítulo 2 - Propuesta

La casa estaba totalmente vacía. Sólo podía verse dos sillones con una pequeña mesa redonda entre ellos. Christopher estaba delante de mí guiándome hacia los sillones. Aproveché para observarle detenidamente; tenía toda la pinta de un militar. A simple vista no llevaba ningún arma, pero sin duda llevaría alguna.
Ya estábamos delante de los sillones que era de un material rojo que no pude reconocer. Me indicó con la mano que me sentara.

- Verá, la propuesta que le queremos plantear es sencilla. Usted debe estar acostumbrado, ya que sólo le contratan para lo mismo. – insinuó. – Una mafia nos está dando problemas y necesitamos su ayuda; aunque personalmente no creo que sea necesario, pero yo soy un mandado. A nuestro jefe le gustaría verlo para comunicarle todos los detalles si acepta el trabajo.
- Bueno… lo principal es cuánto vais a pagar por mis servicios. – Sin dinero no me muevo, eso estaba claro.
- Dependiendo de lo que opine cuando escuche el problema. De momento sólo dígame si estaría interesado en el trabajo. – Insistió.
- Claro. Dígame dónde debo ir a verles y allí estaré.
- Nuestro cuartel es información pero quedaremos con usted mañana a las 12 del mediodía en Saint-Victor. ¿Sabe dónde está? – Preguntó.
- Sí. Allí estaré.

Salimos de la casa. No se despidió simplemente sacó otro puro, lo encendió y se marchó.
Otra mafia haciendo de las suyas y otra agencia contratándome… Decidí regresar a mi ático pero primero me tomaría un tentempié. Fui hacia el puerto donde suele haber pescadores a estas horas. La policía no investiga estas muertes, no les interesa. Siempre buscan una excusa para justificarlas. Saldrá en las noticias como siempre.

Al llegar pude ver a un hombre sentado, tendría entre 30 o 35 años. Una presa perfecta… Se me hacía la boca agua.
Me acerqué sigilosamente hacia él. Me puse a su espalda y lo agarré del cuello evitando que gritara, y se lo partí. Ya sólo quedaba morderle el cuello. Cuando había terminado con él, lo tiré al agua. Siempre intento no comer nada vivo… se retuerce demasiado, y los humanos son tan fáciles de matar…

Cuando llegué a mi ático, observé que la puerta estaba forzada. Entré y todo estaba revuelto. No habían venido a robar. Sólo había una nota:

Si te metes en esto, iremos también a por ti.

HD